La dificultad para tragar, llamada disfagia, no es algo que deba aceptarse como normal con la edad. Además de la molestia, puede hacer que la comida pase hacia los pulmones o que comas menos de lo que necesitas.
Cuándo es una emergencia
Acude a una emergencia si no puedes tragar ni tu propia saliva, si tienes comida atascada que no baja o si te cuesta respirar.
Cuándo conviene consultar pronto
- Te atoras o toses con frecuencia al comer o al beber.
- Sientes que la comida se queda en la garganta o en el pecho.
- Evitas ciertos alimentos, o tardas mucho más en comer.
- Bajas de peso sin proponértelo.
- Tu voz cambia después de comer, o estás ronco.
- Has tenido neumonías repetidas.
Qué puede causarla
Puede deberse a problemas de la boca, la garganta o el esófago, como una inflamación, un estrechamiento o una lesión. También a enfermedades neurológicas, como un derrame cerebral o la enfermedad de Parkinson, y a los efectos de tratamientos en la cabeza y el cuello.
Qué se hace en la consulta
Se conversa sobre con qué alimentos ocurre y desde cuándo, y se examinan la garganta y la laringe, a veces con una cámara delgada. Según lo que se encuentre, pueden pedirse otros estudios de la deglución. El manejo depende de la causa.
Esta respuesta es informativa y no reemplaza una evaluación médica.
Revisado por Dr. Walter Florez Guerra (CMP 64028 · RNE 34394), médico otorrinolaringólogo, el 2 de noviembre de 2026.
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