La mayoría de los sangrados de nariz (epistaxis) salen de la parte delantera del tabique y se detienen con medidas sencillas. Lo importante es saber hacerlas bien y reconocer cuándo no alcanzan.
Qué hacer en el momento
- Siéntate e inclina la cabeza hacia adelante, no hacia atrás: así la sangre no baja a la garganta ni se traga.
- Aprieta la parte blanda de la nariz, justo debajo del hueso, con el pulgar y el índice, de forma continua durante 10 a 15 minutos. Sin soltar para mirar.
- Respira por la boca y escupe la sangre que llegue a la garganta.
Evita meter algodón o papel muy adentro, sonarte con fuerza justo después y hacer esfuerzos las horas siguientes.
Cuándo ir a una emergencia
- El sangrado no se detiene después de 15 a 20 minutos de presión bien hecha.
- Es abundante, sale por las dos fosas o por la boca, o te sientes mareado o a punto de desmayarte.
- Apareció después de un golpe fuerte en la cara o la cabeza.
- La persona toma anticoagulantes o tiene un trastorno de la coagulación.
- Se trata de un bebé o de un niño muy pequeño.
Cuándo pedir una consulta
Si los sangrados se repiten, aunque cedan solos, conviene una evaluación: se revisa la nariz con endoscopía para ver de dónde sale la sangre y, según lo que se encuentre, se plantea el tratamiento. En niños, los sangrados repetidos son frecuentes y casi siempre tienen una causa local, pero igual se evalúan.
Esta respuesta es informativa y no reemplaza una evaluación médica.
Revisado por Dr. Walter Florez Guerra (CMP 64028 · RNE 34394), médico otorrinolaringólogo, el 30 de octubre de 2026.
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