Oído y audición· 3 min de lectura
Perforación del tímpano: síntomas, cuidados y cuándo se opera
Qué causa una perforación del tímpano, qué síntomas da, cómo cuidar el oído mientras cicatriza, cuándo cierra sola y en qué casos se plantea una timpanoplastia.

El tímpano es una membrana delgada que vibra con el sonido y protege el oído medio. Una perforación es un orificio en esa membrana. Muchas pequeñas cierran por sí solas, pero otras persisten, y entonces el oído puede oír menos o infectarse con facilidad.
Causas frecuentes
- Una infección del oído medio, que puede romper el tímpano por presión.
- Un golpe o una bofetada sobre la oreja.
- Hisopos u otros objetos introducidos en el oído: lee por qué conviene no usarlos.
- Cambios bruscos de presión, como al bucear o en un vuelo, o un ruido muy fuerte.
- Una otitis media crónica o los tubos de ventilación puestos en la infancia.
Síntomas
- Dolor brusco, que a veces alivia al romperse el tímpano durante una otitis.
- Secreción o algo de sangre por el oído.
- Disminución de la audición.
- Zumbido.
- Sensación de aire al sonarse la nariz.
Qué hacer si sospechas una perforación
- Mantén el oído seco. Al bañarte, protégelo como te indiquen y evita nadar hasta que te lo autoricen.
- No uses gotas sin indicación médica.
- No introduzcas nada en el oído.
- Evita sonarte la nariz con fuerza.
- Consulta para que examinen el oído y midan la audición.
¿Cierra sola?
Muchas perforaciones recientes y pequeñas, sobre todo por un trauma o una otitis, cierran en semanas. Las más grandes, las antiguas o las que se infectan con frecuencia tienen menos probabilidad de cerrar. Por eso se hacen controles hasta comprobar que el tímpano cicatrizó.
¿Cuándo se opera?
La timpanoplastia es la cirugía que repara el tímpano, normalmente con tejido del propio paciente. Se conversa cuando la perforación no cierra y además:
- El oído se infecta una y otra vez.
- La perforación contribuye a la pérdida de audición.
- Limita actividades como nadar o tu trabajo.
Puede hacerse con microscopio o endoscopio, según cada caso. El objetivo es cerrar el tímpano y reducir las infecciones. Si la audición también está afectada, puede mejorar, aunque no en todos los casos, en especial si hay daño en los huesecillos o en el oído interno.
No todas las perforaciones se operan. A veces, si el oído se mantiene seco y no molesta, se puede optar por seguir controlando. Si hay colesteatoma, el manejo es distinto.
Cuándo consultar con urgencia
Acude pronto si la perforación viene con vértigo intenso, pérdida importante de audición o debilidad en un lado de la cara, o después de un trauma fuerte en la cabeza. Si perdiste audición de forma brusca, lee qué hacer ante una sordera súbita.
Este artículo es informativo y no reemplaza una evaluación médica.
Revisado por Dr. Walter Florez Guerra (CMP 64028 · RNE 34394), médico otorrinolaringólogo, el 2 de noviembre de 2026.


